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Cómo acabar con el temible “¿Cuánto queda?”

Viajar con niños y descubrir mundo con ellos es maravilloso, de eso no hay duda, pero llegar al destino puede ser intenso. Los niños son nuestros y adorables, pero atados 5 horas en un coche a veces parece que concursan a terminar con nuestra paciencia. Si los pequeños de casa empiezan a aburrirse durante el viaje, llega la temida pregunta: “¿cuánto queda?” Y lo peor es que la primera vez que escuchas la frase sabes que se abre la saga: “¿hemos llegado ya? Falta mucho? pero cuánto?”

Para que un viaje sea divertido tienes que convertir ese viaje en un juego. Esa es la clave. Si los pequeños de casa están entretenidos, todo será más fácil. Convertir el trayecto en un plan en sí mismo y que toda la familia disfrute jugando junta. No hace falta montar un karaoke por la carretera, tranquila. Hoy te contamos algunos trucos y juegos que harán que el viaje sea mucho más divertido.

  1. JUEGO SORPRESA. Una cosa que funciona siempre con los niños es el factor sorpresa. La novedad gana puntos, esto es una realidad. Da igual que te sepas que “super juego infalible”, si ya han jugado 20 veces, no les emociona tanto. Nuestros hijos se cansan rápido de los juegos conocidos, así que échale imaginación (o eso o buscas en google) y lleva un as en la manga: tener preparado un juego nuevo hará que estén mucho más interesados y atentos.
  1. JUEGOS DE PALABRAS PARA VIAJAR ENTRETENIDOS. Del primer punto llegamos sin duda… al segundo: “vale un juego nuevo, pero ¿cuál? Aquí va unas cuantas ideas de juegos sencillos que sí aún no has probado pueden tenerles entretenidos un buen rato.
  • Palabras encadenadas.  (A partir de 6 años). El primer jugador dice una palabra y el siguiente tiene que decir otra que empiece por la última sílaba de esa. Y así sucesivamente. Por ejemplo: CA-SA/ SA-CO/ CO-MI-DA/ DA-DO.
  • Las matrículas. Si viajamos en coche las matrículas de los coches nos pueden dar mucho juego. Este es uno de los clásicos de toda la vida, vale, pero si no lo has probado aún, te sirve. Deja volar tu imaginación y haz frases con las letras de las matrículas que os encontréis por ejemplo: QTC puede ser “Que te como”.
  • Prohibido decir. Este puede resultar muy, muy divertido. Se eligen varias palabras que no se pueden decir. Por ejemplo: sí, no, mamá, viaje… durante el viaje el que las diga tiene que hacer una prueba. Si eliges “mama” mucho mejor… que se acostumbren a decir “papa” a menudo ja,ja..
  1. BINGO VIAJERO. Pero si tu ánimo o imaginación no están para ir pensando en frasecitas con las matrículas, otra buena opción es que los niños jueguen al Bingo. Tal cual. No te asustes y metas en la maleta las bolas y el bombo. Esta vez el juego sólo requiere que le des al botón de “imprimir” y te lleves el “bingo viajero”, que son dos cartulinas con fotos. El juego consiste en ir localizando las cosas que aparecen en los dibujos del Bingo. Cuando las encuentras puedes tacharlas hasta completar linea y Bingo. Dos folios y un lápiz te aseguran diversión durante mucho viaje. Si además pones un mini premio, la emoción será máxima.
  2.  JUEGOS PORTÁTILES DE VIAJE. Y si estás dispuesta a gastar dinero (poco, muy poco, prometido) te proponemos un par de juegos portátiles de viaje que te aseguraran que los pequeños irán entretenidos y creerás que te los has dejado olvidados en casa. Nuestros preferidos:
  • STORY CUBES. Lo mejor de este juego es que no ocupa nada! Son 9 pequeños dados con 6 imágenes cada uno, es decir 54 ideas y el juego consiste en lanzar los dados e inventar una historia a partir de las 9 imágenes que te han tocado. Ir creando la historia e inventando les encanta a los niños.
  • DOBBLE. Este es otro de mis preferidos! Es un juego de cartas en el que hay que buscar el símbolo idéntico entre dos cartas. El que lo localiza más rápido, gana. Para coche lo veo más complicado porque pueden marearse, para esperas de aeropuerto o viajes en tren, perfecto.

 

Si todo esto no te convence, el recurso infalible son siempre pinturillas y papel. Un paquete de galletas siempre viene bien y en estos casos también tiene efecto “disfruto y no me quejo”. El soborno está justificado en estos casos, que de eso las madres sabemos un rato.

Cualquier idea es válida para llegar a destino en paz y armonía con nuestros pequeños. Recuerda que en realidad el truco es convertir el viaje en parte del plan.

Disfruta del trayecto, no solo de llegar al destino.

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