6 Consejos para comenzar la era escolar con garra

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¡Por fin llega septiembre! Y digo “por fin” porque, aunque hemos disfrutado muchísimo del verano, de la libertad de horarios y del tiempo en familia, estos últimos días en los que parece que volvemos a la rutina pero sin terminar de volver están hechos para que los padres deseemos con todas nuestras fuerzas que comiencen los colegios y trabajos, ¿o no? 😉

Aunque la vuelta a la normalidad no es nada fácil para nadie, mayores y niños, sí que es cierto que recuperar las rutinas y hábitos del curso escolar hace que los niños se sientan más seguros en ellos mismos y listos para afrontar cualquier situación. Por ello, os dejamos aquí seis consejos para tratar de recuperar la rutina y para que los niños se enfrenten a la vuelta al cole con otro ánimo:

1. Recupera los horarios la semana antes de que empiece el colegio, y no el día anterior.
Que levante la mano quien tiemble sólo de pensar en el madrugón, la pelea para levantar, vestir y dar de desayunar a sus hijos, y el sprint para llegar puntuales al colegio… Como todo en esta vida, y mira que me cuesta madrugar a mí, soy de las que piensa que el cuerpo se acostumbra a lo que le pidas; así que en casa el 1 de septiembre significa que se acabó el acostarse a las mil y levantarse a las tantas.

2. Prepara todo con antelación, y deja que participen ellos también.
Revisar los uniformes para comprobar que aún les valen, que los zapatos están en condiciones de aguantar otro curso más, comprar y forrar los libros, revisar mochilas, estuches, lápices y útiles del colegio para comprobar que lo tenemos todo… Si, además, les haces partícipes en el proceso, seguro que empieza a comerles el gusanillo de la vuelta al cole. En mi caso, intento siempre que tengan algo nuevo para comenzar el nuevo curso escolar con ganas: la mochila, el estuche o la agenda son buenos candidatos.

3. Organiza una tarde de juegos con algún compañero de clase.
No hay mejor aliciente para que mueran de ganas de volver al cole que saber que van a volver a ver a sus amigos. En nuestro caso, que nos pasamos todo el verano fuera y no se ven en casi dos meses, una tarde de juegos en casa con uno o dos compañeros de clase es siempre éxito asegurado.

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  1. Un buen desayuno por las mañanas, a ser posible en familia.

Durante el curso escolar intentamos desayunar todos juntos, nada más despertar a los niños y antes de que se vistan (no falla: si se visten antes de desayunar se manchan siempre), y así nos aseguramos de que desayunan fuerte, y de que nos ven a nosotros hacerlo también para recalcar la importancia de un buen desayuno: un zumo de naranja recién exprimido, un buen vaso de leche y galletas, tostada o cereales para completar.

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  1. Hacer un calendario con la rutina escolar

Septiembre es el mes por excelencia para organizar las agendas. Si hacéis un calendario, y os sentáis juntos después para ver qué actividades les gustaría hacer y cuándo hacerlas, seguro que empiezan a ver la fecha de inicio de las clases con más ganas de que llegue. También es buena idea meter el horario de clases, si lo tenéis ya, para saber qué días tienen que llevar la mochila de deporte, por ejemplo, o cuáles tienen esa asignatura que tanto les gusta.

  1. Prepara una serie de meriendas ricas para cuando les recojas, sobre todo la primera semana.

A medida que avanza el curso soy especialista en llegar a recogerles tan a la carrera que no es raro el día que llego sin merienda (y sin haber comido yo siquiera, aunque eso a ellos poco les suele impresionar); por eso, porque me conozco, siempre llevo en el coche una caja de galletas en paquetes individuales para poder tirar de ella cuando me pasa esto. A ellos les encanta, y a mí me salvan la papeleta del momento ese en el que les recoges y parece que no han comido en un mes entero (!). Para la primera semana, sin embargo, siempre pensamos juntos distintas meriendas ricas y estoy pendiente de llegar con el tiempo suficiente para ponerlas en práctica.

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¿Qué? ¿Listos para recuperar las rutinas? 🙂

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